El 23 de septiembre se celebra el Día Mundial de la Narcolepsia, se trata de una enfermedad neurológica crónica causada por la carencia de hipocretina, un neuropéptido que altera los mecanismos de control del sueño y la vigilia.
Los síntomas de la enfermedad suelen ser que la persona tiene un nivel muy alto de somnolencia diurna, además de cataplejia, o lo que es lo mismo, pérdida brusca de tono muscular ante las emociones.
También se suelen presentar otros síntomas como dificultad para dormir por las noches, pesadillas, alucinaciones, sonambulismo y trastornos alimentarios.
También presenta otros síntomas diferenciados, que no todos los pacientes desarrollan o llegan a experimentar: Exceso de sueño diurno, cataplejias ó Cataplexias, parálisis del sueño, alucinaciones o sueño nocturno fragmentado.
Para dar visibilidad a esta patología con la que conviven 1 de cada 2.000 personas -alrededor de 3 millones de personas en el mundo-, se celebra este día enfocado en la importancia del diagnóstico. Debido al poco conocimiento que existe sobre la enfermedad y las concepciones erróneas de la misma, se estima un retraso de entre 8 a 15 años desde el inicio de los síntomas hasta el diagnóstico.


