Según un estudio, las personas estresantes que forman parte de tu vida están relacionadas con un envejecimiento biológico más rápido. La proximidad forzada, especialmente con la famila, parece agravar este efecto.
Un estudio publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, confirma lo que muchos de nosotros sospechábamos desde hace tiempo: la actitud de esas personas puede hacernos envejecer más rápido.
En el estudio se observó que, en la vida de los participantes que presentaban un envejecimiento biológico acelerado, también habÃa un mayor número de personas que les generaban estrés. Esto significa que a esas personas molestas se las asocia con el envejecimiento acelerado, pero eso no prueba que esos seres que parecerÃan «absorber» nuestra energÃa sean la causa concreta del envejecimiento.
Los investigadores descubrieron que existe un efecto acumulativo: cuantas más personas agotadoras haya en nuestro entorno habitual, peor será el resultado. La presencia de cada una de ellas se asoció con un aumento del proceso de envejecimiento de un 1,5 % promedio. Eso significa que nuestro cuerpo envejecerÃa 1,015 años biológicos en el transcurso de un año natural.
Una razón para ello podrÃa ser que tener que pasar tiempo con personas que nos resultan molestas conlleva efectos equivalentes a los factores de estrés tradicionales, como son los problemas económicos o el estrés laboral, afirman los autores. Estos factores de estrés contribuyen a un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares y de otro tipo, a una reducción de la función inmunitaria y a un aumento de la inflamación en el organismo, causante de diversas enfermedades.
Para el estudio, los investigadores tomaron muestras de saliva de 2.345 participantes en el estado estadounidense de Indiana y, a continuación, analizaron el ADN en busca de marcadores de envejecimiento biológico. Las edades de los participantes oscilaban entre los 18 y los 103 años. Como parte de la encuesta, también respondieron a preguntas sobre sus relaciones sociales y describieron su estado de salud general.
En los resultados se observó que las mujeres eran más propensas que los hombres a declarar que habÃa personas molestas en su cÃrculo social más amplio (aunque no se especifica si dichas personas molestas eran más a menudo hombres o mujeres). Las personas que siempre sufrieron de problemas de salud y aquellas que habÃan tenido una infancia difÃcil también eran más propensas a declarar que tenÃan que lidiar con personas molestas.
¿Y quiénes son estas personas que nos irritan? Los participantes del estudio señalaron una mayor proporción de personas molestas entre compañeros de trabajo o de vivienda. Quienes lo hayan vivido probablemente lo confirmen: tener que trabajar o incluso vivir con una persona de carácter percibido como desagradable o irritante es especialmente estresante.
El proceso biológico de envejecimiento implica que el cuerpo acumule daño molecular sin reparar, lo que conduce a un deterioro de diversas funciones corporales y a una mayor vulnerabilidad ante las enfermedades y las lesiones. El envejecimiento biológico más rápido también «predice de forma contundente resultados crÃticos para la salud, incluidas las enfermedades crónicas y el riesgo de mortalidad», señala el estudio.
La investigación muestra, además, que se asocia a algunas personas percibidas como irritantes como un mayor factor de envejecimiento biológico acelerado, si se las compara con otras personas molestas. Por eso, quizás no sea de extrañar que los familiares que son percibidos como molestos estén más fuertemente asociados con el envejecimiento acelerado que las personas molestas que no son parientes.
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