Inicio » Noticias »

Hecho en Cuba: una prótesis para el hueso cubano

Para 2023 los pacientes cubanos con fracturas de cadera —uno de los casos ortopédicos más frecuentes y que requiere un rápido proceder— dependían enteramente de implantes importados que llegaban con retraso o, sencillamente, no llegaban.

Ese problema clínico concreto, vivido a diario en los quirófanos de los hospitales ortopédicos del país, fue el punto de partida de un proyecto que hoy representa un antes y un después en la historia de la industria médica cubana.

«Nos vimos ante la necesidad de darle solución a un problema serio que tenía el país para los pacientes fracturados», explicó el Dr. C. Roberto Balmaseda Manent, director general del hospital y líder del proyecto de la prótesis de cadera cubana.

La iniciativa fue impulsada conjuntamente por los ministerios de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y de Salud Pública, y tuvo como escenario inicial un lugar inesperado: una fábrica de la Unión de Industrias Militares, con ingenieros altamente calificados pero acostumbrados a otras producciones. Ellos asumieron el reto de fabricar el primer prototipo de prótesis ortopédica cubana.

En 2024, la producción operaba en lo que el Dr. Balmaseda describe como «un campamento móvil.» Para 2025, ese mismo espacio se había transformado en salas blancas especializadas: certificadas, con control de temperatura, humedad y partículas, con acceso restringido y protocolos de ingreso equivalentes a los de un quirófano.

La endoprótesis parcial de cadera fue diseñada a partir del estudio del modelo anatómico del fémur cubano, con el objetivo de lograr el mejor ajuste posible para los pacientes del país. «Tenemos una prótesis cubana, diseñada para el modelo de fémur de los cubanos, con soberanía total,» afirmó el director. «Ya no dependemos de importaciones para cubrir la demanda.»

El proyecto involucra a un amplio ecosistema científico e institucional: la Universidad de La Habana —con sus facultades de Diseño, Ingeniería Mecánica y Biomateriales—, el Parque Científico Tecnológico de La Habana, el Parque Tecnológico de Matanzas, el CIMAB, instituciones de Bielorrusia y el sector privado, en una muestra de la articulación posible entre actores estatales, académicos y no estatales al servicio de un objetivo estratégico común.

La prótesis ya superó el proceso de certificación ante el Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos (CECMED) y cumple con los estándares exigidos por agencias regulatorias internacionales. Eso abre una perspectiva que va más allá de los pacientes cubanos.

«Esto nos da la posibilidad de comenzar la exportación de las prótesis y de los servicios asociados,» explicó Balmaseda. «Pueden ir médicos a otros países con esta prótesis cubana e implantarla. Sería una ganancia mayor.» La exportación de servicios médicos especializados, potenciada por un implante de producción nacional, amplía el valor económico estratégico del proyecto.

Actualmente, el equipo trabaja ya en el primer prototipo de prótesis de codo, con miras a ampliar el catálogo de implantes de fabricación nacional. El diseño 3D está listo y la producción cero está en marcha. La visión del Dr. Balmaseda es clara: «Va a ser un gran proyecto de implantes médicos para las personas.»

Este proyecto es un ejemplo elocuente de lo que Cuba puede lograr cuando la necesidad médica se convierte en motor de innovación científica e industrial. Ahí radica la gran diferencia entre solucionar un problema y construir una capacidad.

Dr. Roberto Balmaseda

Deja un comentario

Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

*

code

© 2008 - 2026 Infomed Sancti Spíritus - Centro Provincial de Información de Ciencias Médicas